Entender los diferentes tipos y sus funciones te ayudará a elegir el más adecuado para tu tipo de piel. En esta entrada exploraremos las principales categorías de exfoliantes faciales y sus componentes.[/woodmart_text_block]
Los exfoliantes físicos o exfoliantes mecánicos se caracterizan por eliminar las células muertas de la piel a través de la fricción manual. Gracias a que contienen pequeñas partículas granuladas ayudan a pulir la superficie de la piel.
Los dermatólogos recomiendan este tipo de exfoliantes en personas con piel normal a grasa. Aquellos con piel sensible o propensa al acné deben tener cuidado. De acuerdo con la Universidad de Harvard, los exfoliantes con partículas pueden causar irritaciones.
El gommage es un tipo de exfoliante que algunos expertos, por sus funciones, lo consideran un exfoliante físico. Se trata de una goma que se frota sobre la piel con un arrastre mecánico que ayuda a limpiar la piel.
El peeling químico es un tipo de exfoliación facial que se lleva a cabo con exfoliantes químicos. La diferencia es que se suelen utilizar productos altamente especializados. Por ello el procedimiento es dermatológico y se sugiere acudir con expertos.
Se recomienda utilizar exfoliantes químicos en diferentes tipos de piel dependiendo del ácido utilizado. Los AHAs son buenos para pieles secas y maduras. Los BHAs para pieles grasas y con tendencia al acné. Por último, los PHAs para pieles sensibles.[/woodmart_text_block]
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Al ser exfoliantes tan nobles con la piel se recomiendan para todo tipo de piel, especialmente las pieles sensibles. Se caracterizan por ser muy suaves y menos propensos a causar irritación.[/woodmart_text_block]
Enzimas de piña: o bromelina. Hidrata y descompone las células muertas de la piel.
Enzimas de calabaza: se caracteriza por sus propiedades suaves pero efectivas.» title=»Principales enzimas utilizadas»]