La exfoliación es una práctica esencial en cualquier rutina de cuidado de la piel. A pesar de ser un término comúnmente conocido, muchas personas no comprenden completamente qué es exfoliar la cara. Tampoco conocen sus beneficios o la manera correcta de realizarlo. En este artículo te lo vamos a explicar de forma detallada.[/woodmart_text_block]
Exfoliantes físicos
Contienen partículas abrasivas. Al masajear sobre la piel ayudan a desprender y eliminar las células muertas. Algunos ejemplos comunes de ingredientes utilizados en exfoliantes físicos son: gránulos de azúcar, perlas de jojoba y cáscaras de nuez o almendra molida.
Exfoliantes químicos
También son conocidos como peelings químicos que contienen ácidos o enzimas que disuelven las células muertas sin necesidad de fricción. Estos productos pueden ser más suaves para la piel y proporcionan una exfoliación más uniforme. Algunos ingredientes comunes incluyen ácido glicólico, ácido láctico, ácido salicílico y enzimas. [/woodmart_text_block]
Piel sensible: opta por exfoliantes suaves con partículas finas o exfoliantes químicos suaves.
Piel grasa o propensa al acné: los exfoliantes con ácidos como salicílico pueden ser beneficiosos para reducir el exceso de sebo.
Piel seca: busca exfoliantes que también tengan propiedades hidratantes.
Piel normal o mixta: puedes usar una combinación de exfoliantes físicos y químicos, dependiendo de tus preferencias.[/woodmart_text_block]
Si elegir un exfoliante adecuado a tu piel es importante, también lo es saber cómo exfoliar la cara. De acuerdo con la Clínica Dermatológica Internacional, exfoliar la piel requiere de una buena frecuencia (2 a 3 veces por semana), que los productos sean aplicados con suavidad, y el proceso se debe completar con hidratación y protección solar.
Para aprovechar al máximo los beneficios de la exfoliación sin dañar la piel, es crucial seguir algunos pasos y precauciones:
Piel seca o sensible: 1-2 veces por semana.
Piel grasa: Hasta 3 veces por semana.
Piel normal o mixta: 2-3 veces por semana.[/woodmart_info_box]
Exfoliación química: Aplica el producto según las instrucciones del fabricante. No requieren fricción; simplemente se aplican y se dejan actuar.
Ambos métodos ayudarán a eliminar células muertas, a reducir el exceso de sebo y a mejorar la apariencia de tu piel.[/woodmart_info_box]
Hidratación: la exfoliación puede causar sequedad, así que hidrata la piel de tu rostro para reponer la humedad.
Protección solar: la piel recién exfoliada es más sensible al sol. Usa protector solar de al menos SPF 30 para protegerla.[/woodmart_info_box]